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América avanza a paso lento en temas de corrupción

2017-02-23

Entre los avances que ha tenido el continente se señala una exposición pública más recurrente de los casos de corrupción, así como de los responsables. La cooperación, el aumento de la acción de las autoridades locales, el análisis de  big data, las investigaciones realizadas por el periodismo especializado y el despertar de los ciudadanos, son la clave para lograr buenos resultados en la lucha contra la corrupción.

Transparencia Internacional recientemente publicó el Índice de Percepción de Corrupción mundial, en donde se señala que el Medio Oriente, África y Asia son las regiones más afectadas por este fenómeno. América, aunque avanza su puntuación en general, denota altos niveles de corrupción. 
No hay un solo país de los 176 evaluados por Transparencia Internacional, en el Índice de Percepción de Corrupción (IPC) 2016, que haya acabado en un 100 por ciento con la corrupción. Del grupo de países evaluados  Dinamarca y Nueva Zelanda encabezan la lista como los países menos corruptos, con puntajes de 90 cada uno.  En esta escala de 0 a 100, el 100 es el menos corrupto y 0 el que más corrupción presenta.

Dentro de esta medición se tienen dos formas de comparación: uno el índice, en donde a mayor puntaje menor es la corrupción, y el otro, el ranking, siendo el primer lugar ocupado por el país de menor corrupción. Por eso Dinamarca, que tendría 90 puntos, está dentro del ranking con el primer lugar por ser el país menos corrupto. 

De acuerdo con el informe de Transparencia Internacional, más de dos tercios de los 176 países y territorios, quedaron por debajo de la media dentro de la escala de la organización. En promedio el puntaje global se sitúa en 43 en términos de IPC. También se indica que el sector más afectado es el público. 

Entre los países peor punteados están Somalia (10 puntos, en ranking 176), Sudán del Sur (11 puntos, en ranking 175) y Corea del Norte (12 puntos, en ranking 174). Por su parte, Venezuela es el primer país americano que aparece en la lista  de los más corruptos (17 puntos, en ranking 166), seguido de Nicaragua (26 puntos, en ranking 145), Guatemala (28 puntos, en ranking 136), Paraguay (30 puntos, en ranking 123), México (30 puntos, en ranking 123), Honduras (30 puntos, en ranking 123) y Ecuador (31 puntos, en ranking 120), entre otros. 

Los países de América menos corruptos son Estados Unidos (74 puntos, en ranking 18), Uruguay (71 puntos, ranking 21), Bahamas y Chile (66 puntos, en ranking 24). Colombia ocupa el puesto 90 en el ranking general con 37 puntos (puesto 16 en el continente americano) con lo cual se ubica dentro de la media de los países más corruptos 

Corrupción acentúa desigualdad y populismo
 

Según lo señaló José Ugaz, presidente de Transparencia Internacional, en muchos países “la gente es privada de sus más básicas necesidades y se va a la cama hambrienta cada noche debido a la corrupción, mientras que los poderosos y corruptos disfrutan de sus lujosos estilos de vida con impunidad”.

De acuerdo con la organización internacional, en el informe del 2016 se resalta que “existe una conexión entre corrupción y desigualdad, lo que ha promovido la creación de círculos viciosos entre corrupción, distribución desigual de poder y riqueza”. 

Esa relación entre corrupción y desigualdad, de acuerdo con Transparencia Internacional, es la que hoy da fuerza a los movimientos políticos populistas. 

“Cuando los políticos tradicionales fallan en atacar la corrupción la gente se vuelve cínica. Por lo que cada vez más recurren a los líderes populistas que proponen romper el ciclo de la corrupción y los privilegios”.

De acuerdo con la organización de esta forma es probable que se exacerben, en vez de que se resuelvan, las tensiones que generaron el ambiente populista. 
Según el índice, los países que se encuentran en los últimos lugares del ranking están plagados de malas instituciones públicas, las cuales son poco fiables, como la policía y el sistema judicial.   
Aunque las leyes anticorrupción existen en estos países, en la práctica son ignoradas. Transparencia Internacional señala que, según los resultados del índice, la gente se enfrenta frecuentemente a situaciones de soborno y extorsión. Además, hoy las personas dependen de servicios que han sido objeto de apropiación indebida de fondos, y se enfrentan a la indiferencia oficial frente a estos temas. 

“Casos como Petrobras y Odebrecht en Brasil o el caso del expresidente Viktor Yanukovych en Ucrania muestran que existe una colusión entre los negocios y los políticos que son los sifones de billones de dólares de economías nacionales, beneficiando a unos pocos a expensas de muchos”, se señala en el informe que acompaña el índice de Transparencia Internacional.  

Al respecto Carlos Cortés, gerente general de Global Forensic Auditing (GFA) ha señalado que la corrupción “nace desde el momento mismo de la financiación de las campañas, las cuales son apoyadas por las empresas, allegados, entre otros, con intereses específicos. Cuando un tercero aporta a esas campañas con millones de pesos, se crea un compromiso moral con todos aquellos que lo favorecieron monetariamente, quienes luego cobrarán su participación. Basta con ver lo que sucedió con la reforma tributaria este 2016”, o lo que sucede hoy en día con el caso Odebrecht. (Ver origen político de la corrupción- Nóminas paralelas

Cortés también ha comentado que tenemos en nuestras manos parte de la solución para enfrentarnos de una forma adecuada a la corrupción en las entidades estatales, y que conocemos las herramientas para hacerlo. 

“Contar con parámetros regulados y estandarizados que den mayor transparencia y que además cuenten con mecanismos de control al proceso de contratación, fortalecer los equipos de auditoría y control interno de las entidades; aplicar de manera rigurosa los controles y la debida diligencia a clientes y proveedores; gestionar de manera técnica y responsable los riesgos y apoyar la cultura de la denuncia, son medidas de gran impacto y que urge poner en práctica en Colombia”, ha señalado este experto en temas de auditoría forense en el país. (Ver también Cómo combatir la corrupción en el Estado
Las consecuencias de este fenómeno en el desarrollo de las sociedades son tan grandes y tan graves que por ello Transparencia Internacional señala la corrupción sistémica viola los derechos humanos y frena el desarrollo sostenible, fomentando la exclusión social. 

Qué ha pasado en América 

Según Transparencia Internacional, aunque en el 2016 el continente americano se ha visto inmerso en diversos escándalos sobre corrupción como los Papeles de panamá, (ver nota Panamá Papers el gran debate), el caso Odebrecht (Ver nota) o el escándalo de la FIFA (Ver Fifagate, un monstruo de varias cabezas), los cuales han involucrado a varios países y figuras públicas reconocidas o de niveles de poder en sus respectivos territorios, dicho año fue bueno frente a la lucha contra la corrupción, por lo menos a lo que respecta a esta parte del mundo.  
Entre los logros se resalta la creciente exposición pública de los ricos y poderosos. En este sentido, por ejemplo, en el informe se recuerda el caso de la nuera del presidente chileno quien fue acusada en un caso de corrupción y el de la actual presidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner quien se encuentra bajo investigación. (Ver Corruptómetro)

En Colombia estos casos han dejado también abiertas investigaciones a varios funcionarios públicos (retirados y en ejercicio) y candidatos presidenciales, siendo algunos de las personalidades públicas cuestionadas el exviceministro de transporte Gabriel Ignacio García Morales, acusado por el caso Odebrecht, y Óscar Iván Zuluaga, candidato presidencial también involucrado por el mismo tema.
Este año, destaca el informe del IPC, se caracterizó por importantes investigaciones que cruzaron las fronteras sacudiendo a todo un continente. En los casos Odebrecht, Petrobras y FIFA, por ejemplo, se evidencia el incremento de la comunicación y cooperación entre los reguladores con sus contrapartes en Europa y en los Estados Unidos. 

“Sin embargo, hay una cosa que es clara: el 2016 marca el inicio de un camino hacia la aplicación, más activa, de las normas por parte de las autoridades, en respuesta a las demandas del público; pero todavía queda un largo camino por recorrer”, señaló Transparencia Internacional en su informe.  

El continente tuvo un puntaje en el IPC de 44 sobre 100. Según el informe, todos los puntajes por debajo de 50 indican que los gobiernos están fallando en frenar la corrupción, y agrega que en diversas partes de la región la impunidad sigue siendo un gran problema. 

“Incluso en países en donde los casos de corrupción son a gran escala están siendo frenados, el riesgo es permanente, esto pues es el resultado de los esfuerzos de solo un pequeño grupo de individuos valientes en vez de un plan trazado a largo plazo”, señala Transparencia Internacional.
En cuanto a los países que más preocupación generan está Venezuela, último en el ranking del continente y que este año redujo 5 puntos frente al IPC del 2015, convirtiéndose así en el país que más retrocedió en el tema.

Lo que hacen los países con bajos índices de corrupción 

De acuerdo con transparencia internacional, los países mejor ubicados en el ranking, es decir, aquellos que han tenido el mayor éxito en la lucha contra la corrupción, tienden a tener mayores grados de libertad de prensa, acceso a la información sobre el gasto público, estándares más fuertes de integridad para sus funcionarios públicos e independencia en los sistemas judiciales. 

Sin embargo, Transparencia Internacional señala que a pesar de que los países tengan puntajes altos, no se pueden dar el lujo de ser complacientes con el delito. 
Según el informe, aunque las formas más obvias de corrupción puede que no dejen cicatrices en la vida diaria de los ciudadanos de estos países “no son inmunes a que se den o presenten tratos a puertas cerradas, conflictos de intereses, financiaciones ilegales y aplicación de la ley desigual, entre otros lo cual puede distorsionar la política pública y exacerbar la corrupción no solo en el país sino también en el extranjero”. 

El trabajo a destacar 

Se cree que como consecuencia de los Panama Papers que revelaron las listas con las empresas offshore de muchas figuras públicas, se generaron compromisos visibles para continuar la lucha contra la corrupción durante el año. Por ejemplo, el informe destaca que en la Cumbre Anticorrupción en Londres se incrementaron los compromisos para aumentar la transparencia por parte los propietarios de empresas anónimas en Argentina, Brasil, Colombia y México. 

Además, gracias a el caso de los Panama Papers, se le demostró al mundo que la combinación de denunciantes, el análisis de big data, y el trabajo de los periodistas en red alrededor del mundo, constituyen una poderosa fuerza de cambio que podría ser usada frente a este tema. 
Por ello, Transparencia Internacional subraya que los ciudadanos deben mantener la presión sobre sus líderes y seguir demandando transparencia, instituciones responsables y funcionales para asegurar que estos y otros compromisos similares sean una realidad. 

En el informe también se hace un llamado de atención a las autoridades en cada país para que se fortalezca el control sobre los líderes con poder económico y las personas políticamente expuestas y servidores públicos en general, para mitigar el riesgo de corrupción con impunidad. “Esto incluye mejorar la cooperación regional. En años venideros los gobernantes tendrán que volverse más transparentes, o se verán enfrentados a encontrarse con la transparencia que se les impone”, concluyó el informe.

 

Redacción Huella Forense

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