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Dinamarca y sus secretos frente a la lucha contra la corrupción

2017-03-06

“Cuando las personas empiezan a trabajar y lo hacen en un entorno en el que no hay corrupción, se tiende a adoptar naturalmente ese mismo patrón de comportamiento, por lo que entonces tampoco serán corruptos”

 

Ratificando su liderazgo global en la lucha contra la corrupción, Dinamarca volvió a encabezar, por quinto año consecutivo, el ranking publicado por Transparencia Internacional. (Ver: América avanza a paso lento en temas de corrupción)

En un contexto en donde la corrupción se presenta como el principal desafío global, el hecho de que Dinamarca haya logrado mantenerse dentro de los tres primeros lugares del ranking desde 1995 -con la excepción de los años 2005 y 2006-  evidencia que los modelos éticos y transparentes son posibles, con lo cual la exploración de las buenas prácticas resulta necesaria y urgente.

Huella Forense entrevistó al embajador de Dinamarca, Lars Steen Nielsen*, quien compartió las que, a su criterio, son algunas de las fórmulas que le han permitido a ese país tener buenos resultados en la lucha contra la corrupción, impactando positivamente en la legitimidad del gobierno y la sostenibilidad de su modelo económico y social. Los detalles de la entrevista se presentan a continuación.

¿A qué se debe el éxito de Dinamarca en materia anticorrupción?

Son varios factores. El primero es la transparencia en el sector público. También es clave la formación y cultura de las personas que trabajan en el Estado. Y un tercer factor, corresponde a los controles que tenemos establecidos. Entre estos tres factores, los dos primeros, la transparencia y la cultura relacionada con lo público, creo que son los más importantes.

En cuanto a la transparencia ¿Cómo se concreta en su país este principio? ¿Qué es lo que hace que el modelo danés sea más transparente que el de otras regiones?

En Dinamarca las actuaciones públicas son transparentes, es decir, visibles.  Los procedimientos de los funcionarios se pueden observar fácilmente pues está disponible la información en documentos y en las páginas web. Los interesados pueden tener acceso a la toma de decisiones, al detalle de los concursos, y a todo lo relacionado con la actuación pública.

En el caso específico de los concursos, todas las reglas de participación y criterios de selección -que tienen que ser objetivos- están disponibles, así como el detalle de la evaluación y de por qué fue elegida o no una propuesta.

Se procura mucha transparencia en general, pero se hace mayor énfasis en transparencia en las decisiones importantes y en aquellas en las que hay recursos económicos involucrados.

¿La transparencia está asociada a un modelo de veeduría ciudadana? ¿A través de una exposición pública de la información, se realiza el control?

Así es, y esto no sólo funciona para el sector público, sino también para el sector privado. Si una empresa abre una licitación, las personas interesadas (sean personas jurídicas o personas naturales) pueden igualmente solicitar acceso a los documentos y pedir el detalle de las reglas y criterios objetivos de evaluación, así como los detalles de las razones de la decisión final.

Otro aspecto, es que las personas que son responsables de los concursos han tenido una buena educación sobre las normas, y saben muy bien que se puede hacer en el sector público y que no.

Pasemos al segundo punto que menciona, la educación ¿Cómo se refuerza la ética en el ciudadano danés?

Es algo de tradición. La formación ética se obtiene desde pequeño, en la casa. Cuando las personas empiezan a trabajar y lo hacen en un entorno en el que no hay corrupción, se tiende a adoptar naturalmente ese mismo patrón de comportamiento, por lo que entonces tampoco serán corruptos.

¿Hablaría de un modelamiento natural por efecto del entorno?

Sí, los logros en la lucha contra la corrupción tienen mucho que ver con esto. Si una persona está trabajando en un entorno en donde hay mucha corrupción, es más fácil que se adopten esos malos comportamientos. Si hay, por el contrario, en una cultura de servicio, esto se adopta por los que van ingresando.

En la Embajada, por ejemplo, tenemos claro que estamos para servir a los ciudadanos daneses, también a los colombianos, y no para tener un beneficio particular. Y los que ingresan a trabajar en la embajada, lo saben.

¿Ha sido siempre así, o hay un punto de inflexión en el que Dinamarca empezó a ser más transparente?

No tengo información sobre cómo ha sido la evolución durante toda la historia, y seguramente existen casos en los que se presentan fallas de transparencia, pero lo que puedo decir es que la transparencia se ha trabajado muy fuertemente y, en especial, en el servicio público.

Me gustaría que analizáramos el modelo político, social y económico danés que es el marco de referencia para esta buena práctica. ¿Qué de especial tiene ese modelo político, social y económico y que lo diferencia de otros como, por ejemplo, el de América Latina?

En Dinamarca hay mucha equidad, en comparación con América Latina, en donde hay muchas brechas. El coeficiente de Gini en Dinamarca es uno de los más bajos, a diferencia de lo que ocurre en otras regiones. En las listas de las Naciones Unidas, 10 de los países con mayores brechas entre ricos y pobres son americanos. Dinamarca es una sociedad muy homogénea.

También, es uno de los países en los que se pagan más impuestos personales pero los ciudadanos no se quejan tanto, porque saben que estos recursos son para el bien de todos, porque se invierten en salud, educación, obras públicas, entre otros aspectos, y estas inversiones se ven.

Si las personas pagan impuestos y estos desaparecen porque no se ven en obras, las personas se quejarán más, ya que habrán razones para pensar que los recursos han ido a parar a manos de los corruptos.

En Dinamarca hay, con cargo a los impuestos, un sistema de ayudas sociales único, que beneficia, por ejemplo, a las personas que pierden su trabajo hasta que se vuelven a emplear. El Estado se asegura de que las personas no pasen al límite de la pobreza o pierdan su vivienda, por no tener trabajo. Esto es muy positivo.

El modelo socioeconómico danés es muy solidario. En todo caso existen desafíos y también existen grupos muy ricos y otros que no tienen tantos recursos, pero las brechas no son tan grandes como las que existen en América Latina.

Me da a entender que existe una percepción positiva de la clase política en Dinamarca, a diferencia de lo que sucede en América Latina…

Yo creo que sí, aunque no sé si los políticos son populares hoy en día en el mundo.

Los políticos en Dinamarca, son percibidos de manera diferente y esto es por varias razones. Tienen un buen salario, pero no es tan alto, por lo que no están tan distanciados del resto de la sociedad.

Es posible que exista inconformidad con algún funcionario, pero esto es normalmente por la percepción de su desempeño y no por prácticas de corrupción.

Creo que el sistema político de Dinamarca es mucho más robusto que en otras regiones y tiene credibilidad.

¿Qué tan fácil es el acceso a los cargos públicos en Dinamarca? ¿Hay una adecuada rotación en el poder?

Sí, hay rotación, y esta es una diferencia con respecto a lo que he visto en América Latina, en donde hay familias políticas. En la sociedad danesa, por ejemplo, es más fácil el ascenso social, porque la educación es gratis y porque hay otros apoyos del Estado. Es muy posible que una persona del común llegue a primer ministro, o sea miembro del parlamento.

Dinamarca participa en la Unión Europea y en ese grupo de países, las calificaciones dadas por Transparencia Internacional son disímiles ¿Qué reto existe en este aspecto?

Este es en efecto un reto para la Unión Europea y un reto particular para nosotros, porque cuando no se está acostumbrado a la corrupción o a otros manejos administrativos y de repente algunas temáticas migran a Bruselas en donde hay fusión de muchos países y de costumbres diferentes, puede haber insatisfacción de la gente. Esta pudo haber sido una de las motivaciones, por ejemplo, del Brexit.

Entiendo que en la Unión Europea se han dado políticas comunes en aspectos comerciales, de agricultura, de política exterior, de democracia y derechos humanos, entre otros aspectos, pero no en el tema anticorrupción…

No, yo creo que este es un tema que cada país debe manejar de manera independiente. No existe nada parecido a una policía anticorrupción, por ejemplo, en la Unión Europea. Hay regulaciones generales pero la implementación es responsabilidad de cada país.

Los países nórdicos hemos querido implementar las buenas prácticas en la Unión Europea, pero somos pocos.

En cuanto al sector privado, ¿opera lo mismo del sector público, o existen disposiciones especiales para garantizar la transparencia?

Existen disposiciones especiales aplicables para el control del sistema bancario y de las empresas y existe la convicción de que la empresa debe ser socialmente responsable.

Algo que escucho mucho cuando una empresa danesa empieza operaciones en otro país, es que tiene una política de tolerancia cero con la corrupción. Esto es parte de su política y lo enseña a sus empleados.

En general, el sector privado en todo el mundo es más difícil de controlar que el sector público. En el caso de los embajadores daneses tenemos la instrucción de que si conocemos algún rumor sobre corrupción de una empresa danesa, tenemos la obligación de reportarlo a Dinamarca. Este es un tipo de control.

Las empresas que tienen una marca global son más conscientes de adelantar buenas prácticas, en temas anticorrupción, de protección de derechos humanos y laborales, responsabilidad social y ambiental,  y esto es porque el consumidor global es cada vez más consciente de la importancia de estos aspectos y es más exigente.

La corrupción es un problema internacional, que afecta a unos países más que a otros, y existe, como lo ha indicado, un efecto contagio por el entorno. ¿Hay alguna preocupación del gobierno danés sobre la presencia de empresas de ese país en algunos países que no están bien en el ranking anticorrupción?

En Dinamarca se ha tenido éxito en atraer inversión extranjera, y de empresas grandes, por los resultados en los temas anticorrupción. Cuando hay transparencia en la toma de decisiones, los procesos son más rápidos y hay más tranquilidad de que los procesos van a ser más estables. 

Por esta razón, Dinamarca se encuentra en un muy buen lugar también en el ranking Doing Business.

Si hay malas prácticas en otros lugares, no resulta tan positivo para las empresas.

Ningún país está blindado al 100 por ciento en materia de corrupción. ¿Recuerda algún escándalo de corrupción reciente en su país?

No recuerdo ningún caso particular, pero le puedo decir que Dinamarca ha bajado últimamente en el IPC uno o dos puntos y esto es debido a legislación recientemente expedida en donde Transparencia Internacional considera que se ha disminuido el acceso a cierta información referida a algunas decisiones públicas con respecto a periodos anteriores.

Si pudiera hacer alguna recomendación, a partir de la experiencia de Dinamarca, a los países latinoamericanos en general y a Colombia en particular, para lograr buenos resultados en la lucha anticorrupción, ¿cuál sería?

Creo que se debería intervenir en los dos puntos que ya he mencionado, y que son transparencia y educación de las personas que trabajan en cargos públicos.

La corrupción es una enfermedad creciente en América Latina, De ser erradicada se mejoraría en equidad y desarrollo social.

*Foto Adobe Skpark

Redacción Huella Forense

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